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sábado, 19 de junio de 2010

Josefina de la Torre

Josefina de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 1907− Madrid, 2002) fue una poetisa, novelista, cantante lírica y actriz canaria vinculada estrechamente con la corriente vanguardista hispánica de la primera mitad del siglo XX.

Josefina nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1907, en el seno de una familia dedicada por entero a las artes. Por ello no es de extrañar que su temperamento artístico estuviera marcado por distintos ámbitos, principalmente la música, la poesía y la interpretación dramática. Su introductor en el terreno musical fue su tío, el barítono Néstor de la Torre Comenja, intérprete de amplia trayectoria en Canarias.

En la literatura recibió un notable impulso de su hermano Claudio de la Torre, novelista y dramaturgo en auge en aquel momento, Premio Nacional de Literatura en 1924. Por su mediación se inicia la joven Josefina en la literatura, especialmente como actriz durante las sesiones del Teatro Mínimo que se organizaban en casa de su familia y que dirigía su hermano.

En la década de 1920 marcha a Madrid y entra en contacto con diversos escritores de la capital de España. Allí se relaciona con Pedro Salinas, Federico García Lorca, Rafael Alberti y otros intelectuales de la madrileña Residencia de Estudiantes. De estos y otros escritores vinculados a la llamada Generación del 27 recibe una notable influencia.

Precisamente en el año clave de 1927 publica su primer libro de poemas, titulado Versos y estampas, con prólogo de Pedro Salinas, a quien la autora consideraba como uno de sus maestros. A este libro le sigue Poemas en la isla. Durante el largo periodo franquista Josefina de la Torre no publica más que un libro de versos, Marzo incompleto. Escribe, no obstante, algunas novelas de carácter comercial con el pseudónimo de Laura de Cominges, dentro de sus falsas pretensiones de ser descendiente de la nobleza francesa, y se dedica por entero a su labor como actriz cinematográfica y teatral. Murió en Madrid en 2002.

Obra literaria

Aunque su obra en verso es muy breve, ésta acoge algunas de las tendencias líricas más relevantes de la primera mitad del siglo XX. Heredera del Modernismo (fue discípula de Tomás Morales), se centró de lleno en la corriente de la “poesía pura” que imperaba en la literatura hispánica de la década de 1920. Su protagonismo en tal tendencia hizo que Gerardo Diego la incluyera en la célebre antología Poesía española (1934).

Tras su primera publicación, Versos y estampas, aparecida en 1927, le sigue Poemas en la isla (1930), libro en el que la autora define su visión poética netamente insular, que ya había comenzado en el libro anterior. Se produce entonces una gran laguna editorial, hasta que por fin, en 1969, aparece Marzo incompleto. En 1989 aparece su último libro, Medida del tiempo. Numerosos poemas suyos permanecen dispersos en las diversas revistas en las que fueron apareciendo. En 2002 se publicó en EE.UU. una antología bilingüe de su obra (español e inglés).

Su obra se centra en temas como la infancia, la muerte y la soledad, pero entre todos destaca uno en especial: el paisaje insular, concretamente el mar y la playa, dentro de la tradición poética canaria. Estos temas son abordados por la autora desde una aparente sencillez expresiva. Sus poemas (que se desenvuelven entre el verso libre, la medida rigurosa y la prosa poética), están modelados a partir de una sutil utilización de la metáfora, el símil y la adjetivación. También utiliza algunas figuras literarias propias del creacionismo.

Josefina de la Torre, actriz

A partir de 1935 Josefina de la Torre se traslada a vivir a Madrid, lugar en el que desarrolla plenamente su vocación musical y teatral. A partir de entonces cosecha numerosos éxitos. En 1940 se convierte en primera actriz del Teatro Nacional María Guerrero, aunque también formará parte de prestigiosas compañías como las de Ismael Merlo, Amparo Soler Leal y Núria Espert. También llegó a ser actriz radiofónica durante largos años. En su faceta como actriz de doblaje, trabajó en los estudios de la Paramount en Joinville, Francia, y fue la voz de Marlene Dietrich en español.

Como actriz cinematográfica interpretó papeles importantes bajo las órdenes de su hermano Claudio de la Torre, [[así como de otros directores como Miguel Pereyra, Edgar Neville,]] Julio de Fletchner, etc. Su última intervención en el cine fue en la conocida serie de Televisión Española Anillos de oro (1983).

Homenajes en recuerdo de Josefina de la Torre

En 2007, el Ministerio de Fomento bautizó al Sasemar 103, uno de sus aviones de patrulla marítima con su nombre, operado por la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima.

Ediciones actuales de su poesía

Poemas de la isla (1989), Las Palmas de Gran Canaria, Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.
Poemas (2003), Santa Cruz de Tenerife, Idea.
Poemas (2004), Santa Cruz de Tenerife, Interseptem.


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atardecer-en-el-mar.jpg

Tú en el alto balcón...

Tú en el alto balcón de tu silencio,
yo en la barca sin rumbo de mi daño,
los dos perdidos por igual camino,
tú esperando mi voz y yo esperando.

Esclavo tú del horizonte inútil,
encadenada yo de mi pasado.
Ni silueta de nave en tu pupila,
ni brújula y timón para mis brazos.

En pie en el alto barandal marino
tú aguardarías mi llegada en vano.
yo habría de llegar sobre la espuma
en el amanecer de un día blanco.

Pero el alto balcón de tu silencio
olvidó la señal para mi barco.
Y me perdí en la niebla de tu encuentro
–como un pájaro ciego– por los años.

Josefina de la Torre, España, 1907


Si ha de ser, quiero que sea
de pronto. Cuando yo piense
en horizontes dormidos
y en el mar sobre la playa.
Si ha de ser, que me sorprenda
en mis mejores recuerdos
para hacer de su presencia
un solo signo en el aire.
Dormida no, ni despierta:
si ha de ser, quiero que sea.

de poemas de la isla

Josefina de la Torre


Sobre mis manos tu nombre
como cuentas de rosario.
La plegaria que mi boca
dirá fervorosamente.
Señor, perdona mi falta.
Mi corazón te la ofrece
por esta reja de hierro
como regalo de Pascua.
Mi falta que sabe a dulce
y tiene olor de retama.
Mira qué pequeña es
que no se me ve en los ojos
ni en el pelo, ni en la frente.
Pero este rosario mío
de las letras de tu nombre
icómo me gusta rezarlo!

de poemas de la isla

Josefina de la Torre




Mira:
me gustas porque sabes
decir mentiras.
Si dijeras verdades
no me gustarías.
¡Qué dulce que sabe
la mentira!
Es buena,
noble,
decisiva.
Y la verdad
¡qué tonta y desabrida!
Siempre igual,
esperada, conocida.
¡En cambio la mentira
qué dulce,
amarga compañera mía!

Te quiero,
porque sabes decir mentiras

de poemas de la isla

Josefina de la Torre



Agua clara...

Agua clara del estanque.
Era un espejo del chopo
y alfombra verde del cielo
con reflejos de los árboles.
¡Oh si yo hubiera podido
entrar con los pies descalzos
y ser el viento en el agua
y hacer agitar el chopo!

Josefina de la Torre


Toda mi ilusión...

Toda mi ilusión la he puesto
en la espera de un mañana.
¿Cómo vendrás? ¿Adornado
de blanca flor de retama
o de flor de pensamiento
que de luto se engalana?
¿Vendrás con rojas miradas
o con pálidas miradas?
¿Tendrás voz, tendrás sonrisa,
o no me guardarás nada?
¡Mañana, horizonte en niebla,
fiel timón de mi fragata:
hace tiempo que me llegas
con las velas desplegadas!

Josefina de la Torre



La tarde...

La tarde tiene sueño
y se acuesta en las copas de los árboles.
Se le apagan los ojos
de mirar a la calle
donde el día ha colgado sus horas
incansable.
La tarde tiene sueño
y se duerme mecida por los árboles.
El viento se la lleva
oscilando su sueño en el aire.

Josefina de la Torre


Quisiera...

Quisiera tener sujeta
la naranja de la tarde
así entre las manos, fresca,
sin la piel rubia y brillante,
tirabuzón de la luna
peinado por mi cuchillo.
Qué sabor a fruta nueva
ha de tener en los bordes
el mar, la arena y el aire.
¡Qué deseo de partir
en dos mitades la tarde!
Cuando la noche se asome
a su ventanal de cobre
se tragará la naranja.
¡Ay, niña desconsolada!

de poemas de la isla

Josefina de la Torre





Mis años...

Mis años compañeros,
años míos, inciertos,
niños desordenados,
al salir del colegio...
Ya son dos y son tres,
compás del mismo tiempo,
maravilla segura
de inagotable anhelo...
Mi corazón latió
veintitrés balanceos.
Mi corazón amigo,
buen profesor pequeño.
Y hoy no sé qué me pasa...
Y hoy no sé lo que tengo...
¿Es uno más, amigo?
¿Uno más... o uno menos?

Josefina de la Torre




Llevabas

Llevabas
en los pies arena blanca
de una playa desconocida.
Por eso
cuando a mí llegaste
no sentí tus pisadas.
Llevabas
en la voz desnuda
un compás de espera.
Por eso
cuando me hablaste
no pude medir tu voz.
Llevabas
en las manos abiertas
espuma blanca de aquel mar.
Por eso
de tu bienvenida
no pude conservar la huella.
Todo tú
venías en mi busca
y no pude reconocerte.
¡Arena blanca, compás de espera, espuma blanca!
¡Inquieto sueño de la verde orilla,
rizado de preguntas...!

de marzo incompleto

Josefina de la Torre




Noches...

Noches sobre la playa: rumor de orilla fresca.
Blanco batir de remos que la sombra sorprende.
Sobre la barra grande los hachones de pesca,
y un cuerpo perezoso que en la arena se tiende.

En lo alto de la Isleta el faro gira y gira.
Un denso olor a algas... Venus, la Osa Mayor...
Rasguea una guitarra. Una mujer suspira.
La brisa trae aromas de madreselva en flor.

Y en las noches de luna, sentados en la acera,
al ritmo melodioso de una antigua habanera
lánguida y cadenciosa con su aire dulzón,

evocar las figuras de la memoria mía
(los padres, el hermano, Dolores y María)
envuelta entre los pliegues de un viejo pañolón.

de Medida del tiempo

Josefina de la Torre



5 comentarios:

  1. podrian haber puesto algun poema del libro de poemas de josefina de la torre MARZO IMCOMPLETO.

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  2. Este es uno de sus poemas.
    "Me busco y no me encuentro"
    Me busco y no me encuentro.
    Rondo por las oscuridades paredes de mí misma,
    interrogo al silencio y este torpe vacío
    y no acierto en el eco de mis incertidumbres.
    No me encuentro a mí misma.
    Y ahora voy como dormida en las tinieblas,
    tanteando la noche de todas las esquinas.
    Y no pude ser tierra, ni esencia, ni armonía,
    que son fruto, sonido, creación, universo.
    No esta desalentado y lento desgranarse
    que convierte en preguntas todo cuanto es herida.
    Y ronda por las sordas paredes de mí misma
    esperando el momento de descubrir mi sombra.

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    Respuestas
    1. Este poema es de su obra MARZO INCOMPLETO??

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  3. Ese poema "Me busco y no me encuetro" es de su obra MARZO INCOMPLETO???

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  4. ¿Qué poema le dedicó Josefina de la Torre a Saulo Torón?

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